NUESTRA VISIÓN

 
 
Jerusalén es única. Ella tiene un lugar central en el equilibrio del mundo. Entre Asia, África
y Europa, entre Oriente y Occidente, es la capital del Estado de Israel que reunió todas las paradojas
del planeta.
Se puede dividir la población de Jerusalén en tres categorías principales. Un tercio de la
población son Judíos tradicionales, un tercio de los Judíos son ortodoxos y un tercio árabes musulmanes. Hay muy pocos cristianos,  ateos o agnósticos en Jerusalén.
Se hablan todos los idiomas. Es el punto de encuentro entre el Islam y Occidente, donde el pueblo  hebreo tiene el rol de unirse para servir mejor.
30 % de la población vive por debajo del umbral de la pobreza y el precio por metro cuadrado es uno de los más altos del mundo, estas es otra de sus paradoja.
Jerusalén es también el vínculo entre el cielo y la tierra, entre lo espiritual y lo material. Es en Jerusalén donde Jesús y Mahoma subirían hacia el cielo y  donde Avraham, Itzjak, Iaacov y David
vivieron.
Jerusalén es y siempre ha sido la ciudad más codiciada del mundo.
Ahora ha llegado el momento de reunir las fuerzas de todos, judíos y no judíos, israelíes y turistas para construir un mundo mejor.
Esta unión se puede hacer de diferentes maneras: a través del deporte, a través de la oración, visitas culturales, etc. Pero la armonía se puede lograr de una manera mucho intensa, a través de la música.
La Música habla directamente al alma. Resuena en cada ser humano y nos trasciende.
100 % de los seres humanos aman la música. Hemos creado la Plaza de la Música en el corazón del centro de Jerusalén para unir a la humanidad con alegría.
El objetivo es que todo el mundo puede cantar y bailar en la Plaza de la Música, independientemente de su cultura, raza, condición social o religión.
Ya han pasado 2000 años desde que  se realizaban los sacrificios en el templo de Jerusalén, cada uno de los sacrificios eran acompañados por música. Estas melodías acompañaban a aquellos que querían acercarse más a D-ios y le creaban sentimientos de arrepentimiento por sus errores.

Esta música hebrea se dispersa en el mundo después de la destrucción del Templo en el año 70
de la era común. Se mezcla entre las 70 naciones y vuelve nuevamente a Jerusalén, enriquecida
por haber pasado por diferentes países. Esta música se reproducirá en el sitio los 365 días del año,
mañana, tarde y noche, a buen ritmo, buen sonido, para poder disfrutar al escuchar bellas composiciones en plena armonía.

Por su ubicación se convertirá en un fuerte símbolo de la ciudad de Jerusalén. No hay otros lugares
en el mundo para disfrutar en pleno centro de la ciudad con música en vivo y en directo 12 horas al día. Este sitio atraerá diferentes grupos que se encuentran viviendo dentro de la ciudad de Jerusalén, ya sean sefardí, Ashkenazi, ortodoxo o menos observantes, ya sean Judíos, árabes, israelíes o turistas, ricos, pobres, ruso, francés, americano y de otras nacionalidades presentes en la ciudad.
La paz se construye a través de la unión de los opuestos en un ambiente sano. Jerusalén fue destruida por el odio gratuito, reconstruyámosla hoy con espíritu benevolente.
Ha llegado el momento de unirnos en la alegría y tener un lugar donde es bueno vivir y cuando sucede, nos sentiremos mejor, llenos de alegría y energía. Este es el desafío que vamos a tratar de satisfacer en la creación de “la Plaza de la Música”. Situado en Nahalat Shiva entre la calle Shamai e Hillel, la Plaza de la Música es un complejo que incluye:
Un escenario de música , una escuela de danza, música y comedia, un museo sobre música
hebrea, un auditorio, un estudio de grabación , restaurantes de calidad , una biblioteca de música
hebrea, una galería de arte musical , pub , música en el hotel , una tienda del museo de la
música, un salón de fiestas y un estacionamiento.
Este complejo proyecto forma parte de la renovación del centro de Jerusalén, manteniendo y preservando la imagen de los hogares, barrios, jardines, edificios, tranvía, cultura acorde al desarrollo cultural que se ha intensificado mucho en los últimos años.

Kikar Hamusica es el resultado de muchos años de reflexión y estudio sobre la unidad del pueblo hebreo y la mejor manera de mostrar su luz entre las naciones.
Este proyecto sólo puede lograrse en Jerusalén, porque esta ciudad es el vínculo real entre Di-s
y los hombres, entre las diferentes corrientes del pueblo judío, así como entre Judíos y no judíos.
“Unidos en la alegría por la música”, es lo que resume a este proyecto, que espero que sea para cada uno y uno una fuente de inspiración y bienestar.

El creador del proyecto Kikar Hamusic